En esta nueva mañana voy a salir a buscar, yo no me olvido de nada,
quién se llevó la tristeza de este lugar. Estoy pensando un poco en vos,
es tan ridícula mi desolación.
Espero quieto la razón, que me presente alguna revelación.
Y eso que ves, también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Yo necesito eso que alguna vez me diste, es un remedio para mi corazón triste.
Es una forma de resucitar, de pasar el invierno, pararme y salir a buscar.
Si esta canción no funcionó de pretexto, ya no sé bien como seguir más con esto.
Yo creo en eso de volver a empezar, una noche cualquiera, princesa, no puedo encontrar.
Se perdió, la encontraron lejos. Él comprometido a su deseo y esperanza se hizo viejo.
Decidió ser ciego a lo que muestra su destino y ver sombras.
Se quebró y enfermó como los esquemas de su mente.
Confundió el amor con los efectos duraderos de la peste.
Decidió ser ciego a lo que muestra su destino y ver como una revelación, es una eterna fantasía.
Y no hay caída mejor que una psicótica manía.
Es sólo mi corazón más tóxico que mi vida, te evitan herida, perdida, perdida.
Sale el Sol para él, todo lo que muere es olvidado. Por su vocación de aferrarse a situaciones del pasado.
Y decidió ser ciego a lo que muestra su destino y ver sombras.
Persiguen nuestras almas. Sombras, habitan en la oscuridad.
Y amores anacrónicos, fantasmas persiguiéndonos y sueños tan agónicos,
el día que se apague el sol la peste de esta pasión, el cólera del corazón, la noche de la indignación,
el sueño de la destrucción. Como una revelación, es una eterna fantasía.
Y no hay caída mejor que una psicótica manía.
Es sólo mi corazón más tóxico que mi vida, es una combinación de tu sangre con la mía.
Y te evitan herida, perdida, perdida.
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